Crónica escrita por: Cris…
Llegamos unas tres horas antes de la apertura de puertas, queríamos conseguir unas buenas posiciones en el escenario para verlos de cerca. La cola ya daba la vuelta a la esquina de Razzmatazz. En general había distintos tipos de personas, de diferentes edades y estilos, aunque abundaba el color negro como ya era de esperar y los góticos destacaban a la vista por sus extravagantes atuendos.
Matamos el tiempo como pudimos, suerte de un pequeño altercado entre la mujer que tenía al lado y que nunca había ido a un concierto así antes, con una rubia que se había colado con su novio por delante y le tapaba la vista. Casi se pegan. Daban las 21.30 en nuestros relojes, minutos más minutos menos, cuando se apagaron las luces y comenzó el espectáculo, con uno de los tres cortometrajes que representan el disco… el grupo aparecería en el escenario en cualquier momento, expectación máxima. Primero salieron los músicos y a los pocos segundos apareció Sharon cantando Shot in the Dark y el público estallamos en gritos y saltos del subidón. Continuaron con la brutal In the middle of the dark (muy difícil de cantar, increíbles imágenes a partir del minuto 3.14 en el enlace), una de las más cañeras de The Unforgiving. Y, para mi gran sorpresa (ya que no la tocaron en Madrid según tengo entendido y no la esperaba), dieron el salto desde lo más movido a una de las más lentas y emocionales, Lost… los mecheros no tardaron en alzarse entre la multitud. Poco a poco íbamos notando en exceso el calor que caracteriza en esta época (más en verano) a la sala Razzmatazz y más sin parar de saltar y movernos porque la ocasión lo requería, no hizo falta demasiado esfuerzo ni peticiones. Sharon, consciente de que estábamos pasando mucho calor, decía que nos iba a hacer sudar mucho, mucho más. Y así lo hizo, muy cumplidora la mujer.
Cada tema que tocaban, aparte de ir dirigido por la voz divina de la soprano holandesa, iba acompañado de un videoclip proyectado en una macropantalla detrás de los músicos y un juego de luces espectacular. El resto del grupo, guitarras, bajo, teclado, batería… se sincronizaba a la perfección con Sharon y se notaba la gran complicidad que tenían entre todos, destacando también la gran comunicación y afinidad con el público. La señora de mi lado no paraba de gritar emocionada tras acabar cada canción “¡guapaaa! ¡qué mujer! ¡guapa! ¡qué buena!” y es que sinceramente no era para menos. Todo el público estábamos a sus pies, nos dirigía cual director de orquesta dirige a la suya. Nos movíamos a su ritmo y ella al nuestro, se fusionaba con nosotros y nosotros con ella. Fue una experiencia inolvidable escuchar esa voz que controlaba (casi) a la perfección hasta llegar hacerte creer que posiblemente fuera playback, pero no, no lo era.
Me lo pasé en grande con canciones como What have you done o Faster, canción que he optado por ponerme de alarma en el despertador y me hace empezar el día de forma distinta. Sinéad, fue también una de las más disfrutadas por el público, como Ice Queen (una pasada), con esos paisajes maravillosos de fondo. Tras un breve descanso, aparecieron primero los músicos y luego Sharon, vestida con una especie de abrigo gótico (qué calor, madre mía) e hicieron sonar Deceiver of Fools y Mother Earth (pelos de punta y emoción a partir del minuto 7.40). Los temas del último disco se iban mezclando con los de los anteriores, pero el ritmo del concierto no disminuyó nunca y tanto el grupo como el público estuvimos entregadísimos en todo momento. Our Solemn Hour, sonó rotunda, oscura, potente, siniestra… las míticas Stand my ground (brutal) y Angels, agradecidas por todos. Memories, bellísima. Ahora que revisiono el concierto a través de los vídeos subidos a Youtube, veo que disfrutamos de absolutamente todas las canciones, no sobró ninguna… Iron, The Howling (vigilad que el sonido está muy fuerte)… y no sé si me dejaré alguna en el tintero. El concierto finalizó con la canción Stairway to the Skies (minuto 3.15, ooh) y luego con el público cantando el Cumpleaños Feliz a un integrante del equipo Within llamado Ben, por petición de la cantante, por supuesto, todos a sus pies.
Quiero remarcar sobretodo la fuerza con la que el grupo pisaba el escenario y se lo dejaba todo ahí arriba para emocionar y hacer mover, saltar, gritar al público lo máximo posible. Gracias, por las sonrisas sinceras y los gestos de pulgar hacia arriba por parte de la cantante y los músicos hacia el público, por el acercamiento que tuvo Sharon al terminar con los de las primeras filas, sus elogios a la ciudad y a los barceloneses… y, lo más importante, gracias por el magnífico espectáculo audiovisual que nos ofrecieron. Nos divertimos muchísimo y creo que ellos también, tal y como se despidieron de Barcelona en su twitter. Sin duda, ésta fue una experiencia de las que no se olvidan y para repetir en cuanto se presente de nuevo la ocasión, sin pensarlo.
Agradecimientos a:
- Román, por ser tan fan del grupo y proponerme ir a verles con ellos
- Apartamento666, por contar conmigo para la crónica
- Todos los usuarios de youtube que fueron al concierto, grabaron y subieron los vídeos (wipewo, eddiepoa2, lafinestradigital, Estel89M, MeryMc85, jenydelafe, supergluuu, tjh2b, jesslleonart, Necrow83, Sony85NB, Herarudu, metal347, jessemetal13…)





Que razón tienes amiga, yo también tuve la suerte de asistir a ese concierto de within y salí encantado tanto con el grupo, como con el publico en general, todo estuvo a la altura de un gran grupo como los withing temptation…
Diré que fue mi primer concierto en directo serio y estoy deseando volver a repetir…